viernes, 2 de diciembre de 2011

LOS ABDONES

CASTO LOZANO (2)

Hace unos días, nuestra corresponsal Abda, Teresa de Alarcón, nos envió un artículo que se publicó en el Diario El Periódico, edición de Extremadura.
El Periódico Extremadura Viernes, 18 de noviembre de 2011
La Crónica de Navalmoral 06/11/2005
Crónica Navalmoral: Reportaje

En él, la autora informa sobre la localización de los restos de Casto Lozano Herreros, nacido en Navalmoral de la Mata (Cáceres), que era el marido de Leandra Gómez-Rodulfo Rodríguez y que desapareció después de haber sido detenido en Madrid en el año 1936 y llevado a la Cárcel Modelo.





Casto Lozano Herreros










El artículo dice lo siguiente:
“Según un libro se afirma que en 1936 algunos presos de la cárcel modelo de Madrid fueron asesinados y enterrados.
El cadáver número 2.045 de los 600 detenidos
Han pasado muchos años, ni su mujer ni sus sobrinos pudieron conocer donde se encontraban sus restos. Muchas veces en la vida son otras las personas destinadas a sacar de las sombras o de la oscuridad aquello que con tanto secreto se guardó, para que la maldad no viera la luz.
Por casualidad, o por que estaba escrito así, cayó en mis manos el testamento de un hombre bueno y caritativo que amó a su pueblo y a su gente hasta los últimos días de su vida.
En este testamento pedía ser enterrado en su pueblo, Navalmoral de la Mata y en su tumba quería que apareciera grabada la Virgen del Carmen.
Algo en mi interior me pedía buscar en el pasado, pues todos los caminos nos llevaban a Paracuellos,
Quizás desde muy niña en mi casa me hablaron mucho de Don Casto Lozano, y quedó en mí grabado el recuerdo de este hombre.
Fueron muchas las veces que llamé a Paracuellos y hablé con las personas que se ocupan de aquel "Campo Santo”, pero era inútil, siempre tenía las mismas respuestas.





Entrada del Cementerio de Los Mártires, en Paracuellos del Jarama (Madrid)




Pero nunca desistí de seguir buscando. Sabíamos que estuvo en la cárcel modelo de Madrid y que el día seis de noviembre de 1936, la mañana que posiblemente su familia pensaba recogerle, aquel fatídico autobús llevó a los 600 detenidos a su destino final.
Nunca más se supo de él y de los que corrieron su misma suerte.
Han tenido que pasar muchos años para que el destino trajera a mis manos el libro de César Vidal llamado Paracuellos-[ju] KATYH, un ensayo sobre el genocidio de la izquierda.
En la página 356 nos encontramos el cadáver número 2.045, don Casto Lozano Herreros.
Según este libro, los llevados de la Cárcel Modelo fueron asesinados la mañana del siete de noviembre de 1936; parece ser que don Casto se encuentra en la fosa número uno, situada al lado de la capilla, y los demás fueron fusilados antes que él.
Al igual que su sobrino Eduardo se ocupó de que sus deseos se cumplieran en Navalmoral, nosotros nos ocuparemos de los demás, para que su alma descanse en paz con sus sueños cumplidos.”





Fosa nº 1 donde, parece ser, está enterrado Casto Lozano









Lateral de la ermita y, detrás, la Fosa nº 1









Plano de situación










Dedicación simbólica de una Cruz a Casto Lozano









Punto de información de la situación de la Fosa nº 1









Antigua carretera de Madrid y pinar donde agrupaban a los presos para fusilarlos a la izquierda







Interior de la capilla










Vista general del Cementerio, desde la entrada









martes, 22 de noviembre de 2011

LOS ABDONES

LAS RAMBLAS

De siempre se nos ha dicho que una Rambla, una Riera, una Vaguada, son lechos de torrentes, donde, antes o después y pueden pasar muchos años porque la Geología no tiene prisa, llega una gran avenida de agua, que es la manera que tiene la Tierra de ir dando forma al paisaje, y arrasar todo lo que haya crecido en su cauce y sus alrededores.
Todo el mundo lo sabe, menos, parece ser, los constructores y los políticos que permiten construir en estos lugares.
Y es que delimitar las zonas de avenida y mantenerlas libres de obstáculos, construcciones incluidas, no da votos, ni dinero y, de paso, cuando surge la desgracia, estos últimos se pueden colgar alguna medalla yendo a visitar a los damnificados en su Mercedes y ofreciéndoles algún crédito a bajo interés. A costa del contribuyente, claro.
Lo malo es que ningún crédito puede remediar la pérdida de alguna vida que se podría haber evitado si no se hubiera tenido una actitud de inoperancia criminal.
¿A qué viene esto?
Nuestro matrimonio Abdón formado por Carmen Téllez Gómez-Rodulfo y Emilio Rivas Quesada, han sufrido los efectos de una de estas avenidas, aunque, afortunadamente, ni ellos ni ningún vecino han recibido ningún daño personal.
Viven, desde hace tiempo, en Calahonda (Granada), un pueblecito muy tranquilo al lado del mar, con su playita y todo, como debe ser.
Pues bien, hace unos días la Rambla se ha desbordado con una avenida de agua "como no se había visto nunca" y ha inundado el pueblo, las casas, las cocheras... y ha arrasado parte de la playa.
A ellos no les ha entrado el agua en casa, porque son muy previsores y Emilo un manitas y ya habían tomado medidas por si acaso. (No son políticos), pero muchos vecinos han tenido muchos problemas.
Nos manda un correo con fotos, de las que adjunto algunas, y nos cuenta lo que pasó:
"Nosotros y nuestra casa, sin problemas, por suerte y milagrosamente no nos ha afectado, solo un poco de agua con barro en el comedor y cocina que ha entrado por la rejilla del gas.
La rambla de Calahonda se ha desbordado y todo el pueblo se ha inundado de agua, barro y piedras, con ramas, raíces, cañas, plásticos y algún animal muerto arrastrado por la fuerza del agua, un autentico desastre.
Por la calle de atrás de casa, el nivel del agua ha llegado por encima del zócalo de cerámica, un metro de altura y los pocos coches que estaban aparcados cerca de la rambla han terminado contra el muro de la playa"






Carmen y Emilio y, al fondo, Calahonda y su playa.











La "nueva" rambla donde estaba la desaparecida playa.









Una calle y una chinita, regalo del torrente.









La alegría de las calles embarradas.








sábado, 19 de noviembre de 2011

LOS ABDONES

CASTO LOZANO HERREROS (1)


Con motivo de un libro que acaba de aparecer sobre los fusilados en Paracuellos del Jarama en el que parece ser que figura el nombre de Casto Lozano, vamos a hacer un recordatorio de este Abdón que, en el año 1936 fué detenido, llevado a la Carcel Modelo de Madrid y, durante muchos años en paradero desconocido, hasta el punto de imprimir una esquela dándole por desaparecido.








Esquela de Casto Lozano Herreros











Casto Lozano era el marido de Leandra Gómez-Rodulfo Rodríguez, hija de Jerónimo Gómez-Rodulfo Yagüe y de Justa Rodríguez Hernánez-Bueno.

Nacido en Navalmoral de la Mata (Cáceres), según la esquela, era abogado, propietario y caballero del Pilar. Más adelante, dedicado a la política, sería Senador del Reino.







Leandra Gómez-Rodulfo Rodríguez y Casto Lozano Herreros









Casto fué, junto con su cuñado Juan Gómez-Rodulfo Rodríguez, uno de los que aparecen en la primera fotografía que se conoce de la Cueva de Navamuño, donde nació Jerónimo Abdón.








Cueva de Navamuño, antes de 1936











Bueno, pues a raiz del libro mencionado y de un artículo publicado sobre él en el diario El Periódico, edición de Extremadura, en una crónica de Navalmoral de la Mata, he estado urgando en Internet y estoy recopilando datos para otras dos páginas de este blog, con artículos muy interesantes, como se verá cuando las publique.



Adelantando acontecimientos, uno de ellos hace referencia al libro recién aparecido y otro a un recordotario de Navalmoral a Casto Lozano, dando su nombre a un Parque que se construyó en un solar de su propiedad, actuación que no careció de polémica en el momento.


martes, 1 de noviembre de 2011

ANÉCDOTAS

ANÉCDOTAS DE ABDONES Y OTROS

Anécdota nº 1

Uno de nuestros corresponsales en Madrid nos ha mandado una información desconocida para muchos de los Abdones y que, por lo menos, tiene la categoría de Curiosa.

Nuestro corresponsal es José Gabriel García-Rodulfo.







José Gabriel García-Rodulfo












José Gabriel es hijo de José Gabriel García Fernández y de Isabel Gómez-Rodulfo Barrio.

A su padre se le ocurrió la feliz idea de unir García y Rodulfo para no perder este último ni tampoco el primero suyo.

Pues bien, nuestro Gabriel nos ha mandado la fotografía que figura a continuación




Estadio Santiago Bernabeu, La Castellana y, enfrente, lo que era la Quinta de Los Ángeles, actual Palacio de Congresos de Madrid



Se trata de una vista del Paseo de La Castellana, de Madrid, donde se ve el Estadio Santiago Bernabeu a la derecha y, a la izquierda, la zona arbolada, lo que era la Quinta de Los Ángeles, zona donde se encuentra en la actualidad el Palacio de Congresos.

Pues resulta, según nos informa Gabriel, que esta Quinta era propiedad de nuestro antepasado Ángel Gómez-Rodulfo Ibarbia, casado con Ana María Barrio Salamanca, de donde descienden los De Carlos G-R, los Monfort G-R, Los Uribe G-R, los G-R Ballesteros, los Godoy G-R y los García-Rodulfo.








Ángel Gómez-Rodulfo Ibarbia, dueño de la Quinta de Los Ángeles









Anécdota nº 2





En el periódico diario HOY del Domingo 30 de Octubre de 2011, editado en Extremadura, en el reportaje titulado "Mira quién habla", y firmado por J.R. Alonso de la Torre, viene una entrevista a la Abda Carmen Chamizo de Rivas, con motivo de la petición que ha hecho a la Junta de Extremadura para solicitar para la Universidad de Mayores, la concesión de la Medalla de Extremadura.



Se basa en que, desde su inicio en 1998 hasta hoy, ha facilitado acceder a los estudios a un montón de personas mayores que no habían tenido posibilidad de hacerlo con anterioridad y en su contínuo crecimiento, ya que, solo en Extremadura, se han matriculado este año 1.500 alumnos.



Carmen, a pesar de haber faltado algunos años por el fallecimiento de su esposo Alberto Gómez-Rodulfo Morillas, ha conseguido terminar su curso y está actualmente en la fase de postgrado.










Foto de Andy Solé con Carmen Chamizo en su casa de Plasencia

















Alberto Gómez-Rodulfo Morillas











Anécdota nº 3


"Estimado amigo:


Por la presente, tengo el gusto de comunicarle el inicio de mi noviazgo con la encantadora señorita Cristina Zúñiga Díaz-Trías.


Con este motivo, le envio mis saludos más afectuosos.


Siempre a su disposición: Óscar Rivadeneyra Prieto"


Esta es la carta que esperaba recibir, tal y como prescribe el Libro de Urbanidad y la Buena Educación.


Pero, bueno, como no ha sido así y me he enterado con una simple comunicación verbal (digital), la daremos por buena. ¡Qué tiempos estos! No se respetan las normas ni la maneras.


Así que, desde este blog, os deseamos a los dos mucha Felicidad y por mucho tiempo.




Foto de familia en la que estoy con Cristina y sus padres Manolo Zúñiga y Marisa Díaz-Trías, en Los Viñazos









En esta estoy con Óscar, en una de nuestras múltiples excursiones





En alguna de las próximas rutas tendremos tiempo de profundizar en el asunto.

martes, 18 de octubre de 2011

LOS ABDONES

ADIÓS A ÁNGEL

"Desde pequeño le gustaron las alturas de la sierra: el siguiente paso era volar; ahora se nos ha ido al cielo". "Un abrazo de consuelo a Concha e hijos, a los Gómez-Rodulfo, los García de Castro y los Abdones en general".

Es la despedida que Paco Abdón Fochs ha mandado a Ángel a través de este blog y que seguro que lo está leyendo.





Ángel y Paco Abdón Fochs









Hace un par de meses estaba yo mandando correos a todos los Abdones para juntarnos en la Cueva de Navamuño, haciendo cálculos para que no coincidiera la fecha de la subida con la que utilizaba Ángel Gómez-Rodulfo Delgado para reunirse con sus hermanos en Tornavacas. El año pasado, por circunstancias raras, coincidieron y no pudo venir y así me lo comunicó, y este año, ya ves.

Le gustaba venir con Concha todos los años que podía. No en vano fue uno de los que participó activamente en la colocación de la Placa conmemorativa los dos años que nos costó ponerla.






Grupo de Abdones en la Cueva de Navamuño en la primera intentona de colocación de la Placa Conmemorativa








El día de la colocación de la Placa, al año siguiente












Ángel, comprobando el estado de la Placa












Ángel, Concha y yo, en Navamuño









Es que la Sierra ha formado una parte muy importante en su vida y consiguió transmitirnos y traspasarnos a sus amigos su afición. Claro que nosotros nos quedamos a medio camino:

Organizaba excursiones y travesías a las que íbamos los demás, unas veces sí y otras no.


Tuvo una gran afición a esquiar y otros apenas aprendimos a caernos bien.





Salto de esquí, poco antes de la subsiguiente bofetada






Nos sigue gustando subir a la Sierra y el ha conseguido tener una propia, hasta el punto de que la ha escogido como última morada, a donde le llevará su familia para confundirse con ella hasta el final de los tiempos.






La Garganta de San Martín (Tornavacas), desde el Chalet







Sus amigos nos acordamos todavía de los buenos ratos pasados con la pandilla, en la Fábrica, de garulla, los guateques, las primeras visitas a Fuentes, las noches del Casino, las verbenas en el coche del padre de Paco Sacris, en las bicis, en la motos y, desde luego, en la Sierra, o mejor, en las Sierras: Béjar, Tornavacas, Gredos, las vacas, Chamorro, la semana sin salir del refugio por la ventisca, a base de coñac.

Íbamos seguros porque se conocía el terreno, casi siempre, pero sobre todo porque guisaba muy bien. Allí nos enseñó eso de “una de arroz y dos de agua”, aunque algunos no lo hemos aplicado en la vida. Y el plato combinado de sus truchas y mis perdices. Con coñac.







Primeras visitas a Fuentes










Noches de juerga y desenfreno (honrado) en el Casino








Ángel, Cristina, Juanjo y Manolo Zúñiga, en Los Viñazos











Una de arroz y dos de agua.
Chupao










El resultado:
Chupe de dedos.









Ahora estará subiendo a algún monte en algún sitio con Manolo Zúñiga. ¡Qué pronto os habéis largado, mecaguenlamar!.

Por lo menos habéis dejado aquí una buena representación.

Concha, Alfonso, Celia, María, Marta, Ángel, Adrián y Telmo, seréis los continuadores de su vida a través de la vuestra. ¡Que se os oiga bien!






En familia, con Concha, hijos y nietos









Mandamos un fuerte abrazo, también, a sus hermanos.




De jovencito, con sus padres y abuelas








martes, 11 de octubre de 2011

LOS ABDONES Y MÁS

NUEVAS VISITAS

Con el final del verano hemos podido tomar contacto con varias personas relacionadas con las informaciones dadas en este blog.

Dos de ellas son el matrimonio Jacques Neveu y Matilde Agero Hernández, autores del árbol genealígico tan bonito de los Harguindey.

Pudimos verlos aprovechando su venida a Béjar desde su casa de Francia y nos intercambiamos datos y fotos.





Jacques Neveu y Matilde Agero









Siguiendo con los Harguindey, hemos visitado, en su casa de Salamanca, a Teresa Harguindey Martín, que es hija de Juan Harguindey Sánchez, uno de los últimos de Puerto de Béjar.

Su casa de Puerto, la ha convertido en Cas Rural y se llama La Casa Vieja de Teresa.
lacasaviejadeteresa@gmail.com







Teresa Harguindey Martín












La último visita, por hoy, se refiere a Los Abdones.

A través de nuestro Decano José Luis Gómez-Rodulfo Morillas, nos hemos visto con Pilar Yuste Barragán, que fué esposa de Pedro Rodríguez Álvarez.

En el Hotel Colón de Béjar hemos captado la instantánea de Pilar y José Luis durante la conversación.





Pilar Yuste Barragán y José Luis G-R Morillas










Pedro Rodríguez Álvarez








Otra fotografía de Pedro Rodríguez Álvarez con sus padres, hermanos, hermanas y sobrinos





Entre los sobrinos de Pedro se encuentra nuestro Consejero Delegado Paco Abdón Fochs.


lunes, 29 de agosto de 2011

EL MÁS ALLÁ

LOS HARGUINDEY

Los Harguidey son una familia que vino de Francia alrededor del año 1800 y se estableció en Puerto de Baños, hoy Puerto de Béjar, donde fundó una fábrica de curtidos de piel.

El apellido parece ser originario de la pequeña localidad vascofrancesa de Iholdy, donde todavía hay un caserío con el nombre de sus dueños sobre la puerta: Jesús María Tristant de Hargindei.






Vista de Iholdy





Más tarde se extendieron por todo el sur de ese país promoviendo distintos tipos de industrias.

Se instalaron aquí aprovechando la calidad y cantidad de agua, la cantidad de pastos para el ganado, los bosques para alimentar las calderas y para obtener la “casca”, necesaria para los curtidos.

En esa época vinieron otras muchas familias francesas a invertir en industrias, sobre todo textiles, aprovechando las buenas condiciones mencionadas, la fama industriosa de Béjar y los bajos sueldos de un país subdesarrollado y arruinado. Los Petit, los Brochin, los Faure, las Courtada, los Caperán, los Izard, los Bonnail, Papot (el que construyó el túnel del ferrocarril en Béjar), los Teixidor (catalanes) y algunos más.








Casa típica vasca en Iholdy







Ya afincados en la zona, se fueron emparentando con industriales locales. Los Gregorio los Caperán y Los Gómez, de El Puerto de Béjar, los Herrero, de Hervás, y con otos paisanos o parientes afincados en Béjar, como otros Harguindey y los Petit.









Al fondo, la fábrica de curtidos de los Gregorio, en Puerto de Béjar









Hubo otra rama Harguidey que se afincó en Santiago de Compostela.

Hoy, los que mantienen el apellido, están repartidos entre Puerto de Béjar, Baños de Montemayor, Galicia, Madrid y Cataluña. El resto está repartido por toda España.

Matilde Agero Hernández y su esposo Jacques Neveu han elaborado un amplio estudio sobre esta familia, del que tomamos muchos de los datos, y un árbol genealógico que es una preciosidad.


Es un árbol árbol, como la misma palabra lo dice. En él estamos bastantes Abdones, emparentados con este apellido muy conocido en Béjar y Puerto de Béjar.





Árbol genealógico de los Harguidey confeccionado por Matilde Agero y Jacques Neveu








Según siempre este matrimonio investigador, el apellido Harguindey es un derivado de otros más antiguos como Argindei, que viene de argin: albañil o cantero y que podría traducirse como “obrador del cantero”.

Al afrancesarse este apellido vascuence, pasaría a Hargundeguy y, ya en España, al definitivo Harguindey. Año 1780.

Así pues, se tiene como inicio al matrimonio formado por Jean Hargindeguy, de Iholdy y Marie Garra, de Ibelette, ambos municipios de la Basse Navarre (Francia).

Ya en España aparecen:


Santiago “Mayor” Harguindey Garra, nacido en Iholdy y afincado en Puerto de Béjar, casado con Dominica Courtada, de Hendaya y con fábrica de curtidos en 1823.







Dominica Courtada, esposa de Santiago "Mayor" Harguindey Garra











Santiago “Menor” Hargindey Garra, también de Iholdy, casado con Inés Legerín, de la Parroquia de La Corticela, de Santiago de Compostela. Esta rama se afincó en esta población gallega.

Parece ser que eran hermanos y por ello les diferenciaban con “Mayor” y “Menor”. ¿?

También aparece un Salvador Harguindey, sin más filiación y Juan Harguindey Garra, hermano de los primeros, afincado en Santiago de Compostela.

Santiago “Mayor” Harguindey y Dominica Courtada fueron los iniciadores de la rama familiar de Puerto de Béjar que, poco a poco se fue extendiendo, primero por la zona y, luego, por toda España a medida que los descendientes se han ido casando.

Naturalmente, son pocos los que siguen manteniendo el apellido, ya que los descendientes de las mujeres Harguindey lo han ido perdiendo, pero la magnífica labor de recopilación de Matilde y Jacques y su extraordinario árbol genealógico, han hecho posible que, con un simple vistazo, se pueda localizar a cualquier perteneciente a la familia, mantenga o no el apellido.

Otras personas que están dedicadas al estudio de este apellido son, Tomás Santoro Sánchez-Harguindey, originario de Vigo, médico que vive en Burgos y Claude Larronde, historiador francés y descendiente de una Harguindéguy que realizó una investigación en los archivos civiles de Pau, y cuyo árbol genealógico, publicado en internet, resulta coincidente con los de Matilde, Jacques y Tomás.

Han creado un grupo en internet, totalmente gratuito, donde está puesto el árbol genealógico, en su última actualización, y fotos que ponen los distintos miembros del grupo. La dirección de internet es:

www.groups.msn.com/HARGUINDEY-HARGUINDEGUY

Yo, particularmente, he intentado entrar ahora y no he podido.

Pero Tomás tiene confeccionado el árbol en PowerPoint y, si alguien quiere conseguirlo, no tiene más que ponerse en contacto con él en la siguiente dirección:

Tomás Santoro Sánchez-Harguindey
Avda. Monasterio de Huelgas 20, B 3º Izquierda
09001 BURGOS

E-Mail: tsantoro@bsburgos.org

Santiago “Mayor” Harguindey y Dominica Courtada tuvieron, por lo menos, once hijos, todos nacidos en Puerto de Béjar:

Domingo (1824) se casó con Ramona Herrero, de Hervás (1920).

Alejo (1825)

Mariana (1826)

José Paulino (1927) se casó con Matilde Caperán, de Puerto de Béjar y, en segundas nupcias, con Ana Gómez, también del Puerto. .
María Francisca (1829)

Susana (mamá Susana) (1830-1918) se casó con Anselmo Petit Aguado, fabricante de paños de Béjar (1832-1896)

Ramón (1832)

Antolina (1836-1900) se casó con Juan José Gregorio Martín, fabricante de curtidos de Puerto de Béjar (1823-1901).

Catalina de Sena (1837) se casó con Luis Beltrán Harguindey Legerén, fabricante de curtidos de Santiago de Compostela. Este era hijo de Santiago “Menor” Harguindey y de Inés Legerén y, por lo tanto, primo hermano de su esposa.

María Eudoxia (1837-Béjar 1872) se casó con Aquilino Martínez Lázaro, que debía ser de Béjar.

María Genoveva (1839-1843)




Las "Chicas", Senita, Susana y Antolina Harguindey Courtada




















Anselmo Petit Aguado...




















...y Susana Harguindey Courtada




















Antolina Harguindey Courtada










De la rama de Domingo Harguindey Courtada y Ramona Herrero, descienden las familias Aparicio Olleros, Olleros González de Eriris, Olleros Izard, Vegas Harguindey, Harguindey Sarmiento, Harguindey Sousa, Harguindey Izquierdo, Harguindey Bernaldo de Quirós, Harguidey Martín y Harguindey López.

A esta rama perteneció D. Luis Harguindey Muñoz, que fue párroco de Candelario durante bastante tiempo a mediados del siglo XX.










Iglesia parroquial de Candelario










De la rama de José Paulino Harguindey, Matilde Caperán y Ana Gómez, descienden las familias Harguindey Caperán y Harguindey Gómez.

De la rama de Susana Harguindey Courtada y Anselmo Petit Aguado, descienden las familias Petit Gutiérrez, Gómez-Rodulfo Brugués, Gómez Hernández, Agero Hernández, López-Muñoz Hernández. Hernández García, Revilla García y Olleros Petit (estos últimos descienden también de Catalina de Sena).






Matilde Petit Harguindey
















Matilde, con sus hermanos Amparo y Lorenzo Petit Harguindey











Su esposo, el catalán Pablo Brugués Puigdengolas...
















...y su hija Susana Brugués Petit, casada con Jerónimo Gómez-Rodulfo López












Componentes de la familia Gómez-Rodulfo Brugués









Carmen Téllez Gómez-Rodulfo también es Brugués, Petit, Harguindey, etc.












Los Agero también pertenecen a esta rama


Marisa Agero Olleros...
(Ha pedido que se retire su foto)

...y Angelines Agero Olleros
(Ha pedido que se retire su foto)






Carmela Hernández García con su pariente Pablo Gómez-Rodulfo







De la rama de Antolina Harguindey Courtada y Juan José Gregorio Martín, desciende la familia Olleros Gregorio.







Juan José Olleros Delgado...














...y Rosario Olleros Delgado












De la rama de Catalina de Sena (Senita) Harguindey Courtada y Luis Beltrán Harguindey Legerén, descienden las familias Olleros Petit y Harguindey Harguindey.





La familia Petit Harguindey















Javier Olleros Álvarez















En Puerto de Béjar hay un panteón familiar con unos versos dedicados a Santiago Harguindey “Mayor”:






+
Sus hijos
En el mundo fuiste honrado
Al infeliz socorriste
Trabajo al pobre le diste
Dios su premio te habrá dado
Somos de ti Padre Amado
Tus sucesores. Y así
Obraremos cual aquí
Nos enseñaste. De modo
Que tu honradez en todo
Procuraremos seguir
R.I.P.

Esta familia tenía un lema; “Los Harguindey, como el acero, se parten pero no se doblan”.